Los nueve círculos del Infierno de la Divina Comedia

LaDivina Comedia es un poema épico que narra los viajes de Dante a través del Infierno, Purgatorio y Paraíso. Es en la primera parte del viaje del poeta en cual nos centraremos. Junto a la compañía de Virgilio, Dante se dispone a viajar por los nueve círculos del Infierno.

Al principio de la historia, una mujer, Beatriz, llama a un ángel para que traiga a Virgilio para guiar y ayudar a Dante en su viaje para que no le ocurra nada malo. Debido a la extensión de la Divina Comedia, solo nos limitaremos a mencionar cada uno de los nuevos círculos del infierno, una breve descripción de cada uno y con qué personajes históricos se encuentra el poeta.

Los nueve círculos del Infierno, en orden de entrada y de severidad

Limbo

el limbo

Donde existen aquellos que nunca conocieron a Cristo. Aquí encontramos a los no bautizados y a los paganos virtuosos. No son atormentados, pero aun así están condenados a nunca reconciliarse con Dios. Dante se encuentra con Ovidio, Homero, Sócrates, Aristóteles, Julio César y más.

Lujuria

Aquí están aquellos que dejaron que sus apetitos carnales dominaran su razón. Dante se encuentra con Aquiles, París, Tristán, Cleopatra, Dido y otros. Son los primeros pecadores en recibir castigo. Están condenados a recibir un fuerte viento que los embiste contra el suelo y las paredes y que los hace chocar entre sí.

Gula

el can cerbero

Donde existen los que se complacen en exceso. Dante se encuentra con gente corriente (es decir, no con personajes de los poemas épicos o con dioses de la mitología). Boccaccio toma uno de estos personajes, Ciacco, y más tarde lo incorpora al Decamerón. Su castigo es recibir una fuerte lluvia de granizo y escuchar los terribles ladridos de Cerbero, que por si no fuera poco los desgarra con sus uñas y dientes.

Avaricia

quinto circulo

Aquí están los avaros (acumuladores de posesiones) y los pródigos (derrochadores). Dante se encuentra con más gente corriente, pero también con el guardián del círculo, Plutón. Virgilio habla de la nación de la “Fortuna” pero no interactúan directamente con ningún habitante de este círculo. Es la primera vez que atraviesan un círculo sin hablar con nadie. Dante considera a la avaricia un pecado mayor. Los pecadores reciben la condena de empujar grandes pesos a lo largo del círculo, en dirección opuesta.

Ira y Pereza

Dante y Virgilio son amenazados por las Furias cuando intentan entrar a los muros de Dite. Este es otro avance en la evaluación de Dante de la naturaleza del pecado; él también comienza a cuestionarse a sí mismo y a su propia vida, dándose cuenta de que sus acciones podrían conducirlo a esta tortura permanente.

Los iracundos están en la laguna Estigia. Rabiosos, pelean entre sí, despedazándose a mordiscos. Los perezosos están bajo el agua de la laguna y hundidos en el lodo.

Herejía

nueves círculos del infierno

Aquí están quienes rechazaron las normas religiosas y/o políticas. Dante se encuentra con Farinata degli Uberti, un líder militar y aristócrata que intentó ganar el trono italiano, condenado por herejía en 1283. Dante también se encuentra con Epicuro, el Papa Anastasio II y el Emperador Federico II. Su castigo es yacer en flamígeros sepulcros destapados.

Violencia

Este es el primer círculo en ser segmentado en subcírculos o anillos. Hay tres de ellos, los anillos externo, medio e interno, y cada anillo alberga diferentes tipos de criminales violentos.

Los primeros son aquellos que fueron violentos contra las personas y la propiedad, como Atila el Huno. Los centauros protegen este anillo exterior y disparan a sus habitantes con flechas. El anillo medio consiste en aquellos que se suicidaron. Estos pecadores son comidos perpetuamente por las arpías.

nueves círculos del infierno: septimo circulo

El anillo interno está formado por los blasfemos, o sea, aquellos que son violentos contra Dios y la naturaleza. Uno de estos pecadores es Brunetto Latini, un sodomita, que fue el mentor de Dante. También están aquí los usureros, y los que blasfeman contra Dios.

Fraude

Este círculo se distingue de sus predecesores por estar formado por aquellos que consciente y voluntariamente cometen fraude. Dentro del octavo círculo, hay otro llamado Malebolge (“Bolsillos del Mal”) que alberga diez Bolgias (zanjas) unidas por puentes.

nueves círculos del infierno: octavo circulo

En estos existen diferentes tipos de fraudes, entre ellos:

  • Primer recinto: proxenetas y seductores
  • Segundo recito: Aduladores
  • Tercer recinto: Simoniacos (aquellos que venden preferencia eclesiástica)
  • Cuarto reciento: Hechiceros, Astrólogos y falsos profetas
  • Quinto recinto: Barradores (políticos corruptos)
  • Sexto recinto: Hipócritas
  • Séptimo recinto: Ladrones
  • Octavo recinto: Falsos consejeros y asesores
  • Noveno recinto: Cismáticos (aquellos que separan las religiones para formar otras nuevas)
  • Décimo recinto: Alquimistas, falsificadores, perjuradores y suplantadores.

Cada uno de estos Bolgias está custodiado por diferentes demonios, y los habitantes sufren diferentes castigos, como los Simoniacos, que son colocados de cabeza en cuencos de piedra y forzados a soportar llamas sobre sus pies.

Traición

El último de los nueve círculos del infierno es el más profundo y donde reside Satanás. Al igual que los dos últimos círculos, éste se divide en cuatro rondas. El primero es Caina, se llama así por Caín, hijo de Adán, que asesinó a su propio hermano (Abel). Esta ronda es para los traidores a la familia.

La segunda se llama Antenora y proviene de Antenor de Troya que traicionó a los griegos. Esta ronda está reservada para los traidores políticos y nacionales.

noveno circulo

El tercero es Ptolomaea (por Ptolomeo hijo de Abubus) quien es conocido por invitar a Simón Macabeos y sus hijos a cenar y luego asesinarlos. Esta ronda es para los anfitriones que traicionan a sus invitados; son castigados más duramente debido a la creencia tradicional de que tener invitados significa entrar en una relación voluntaria (a diferencia de las relaciones con la familia y el país, en las que nacemos); por lo tanto, traicionar una relación en la que uno entra voluntariamente se considera más despreciable.

El cuarto asalto es Judecca, después de Judas Iscariote que traicionó a Cristo. Esta es la ronda reservada para los traidores a sus señores, benefactores y maestros. Como en el círculo anterior, las subdivisiones tienen sus propios demonios y castigos.

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